lunes, abril 30, 2012
Como aman los hombres ?
recorrerán en sueños las manos de la mujer que aman?
Se morderán los labios y les palpitaran las cienes cuando ella esta cerca?
Verán en ella a la MUJER como si en ella estuvieran como fantasmas todas las mujeres de la tierra?
No lo se, me causa una gran curiosidad la forma como ellos aman....siendo que por naturaleza evolutiva crecieron con las hormonas listas para copular con muchas hembras, como le hacen en estos tiempos en que la civilización los ha domesticado? como nace el amor en ellos? como se sostiene ? como se distingue ? diré que por muchos años pensé que los hombres no podían amar, que el sexo era una especie de equivalente al amor...sin embargo luego de varios años comprendí que si llegan a amar, pero ahora me intriga, como lo hacen? como lo experimentan ? , recordaran con exactitud los pliegues de la mujer soñada? sentirán ganas de arrebatarle un beso en plena calle ? y de querer dormir junto a ella todo los días de sus vidas? y llegaran a desear preparar huevos fritos juntos? disfrutaran de un programa de TV y estar en casa mirándola en bata y con poco maquillaje? seguiran mirándola como una princesa? no se....
Soy mujer y me cuesta, acercarme a ese sentir...., por lo pronto yo amo con la ternura de un bebe y con el salvajismo de una bestia, cuando amo, quisiera besarle los ojos, y susurrarle un te amo, y también comerme su cuello como lo haría un vampiro, sin piedad, olfatearlo, sentirlo, dormir a su lado en silencio, o contarle chistes para disfrutar sus carcajadas, así como tomarlo en mis brazos como a un niño, y beber de sus besos con desenfreno, no se, soy mujer, me encantaría saber como aman ellos.....
Y repito cuando amo a veces me siento como se debe sentir un vampiro......y aparto los ojos de su cuello porque me hace daño no tenerlo, como si la " realidad" fuera esa luz que me pudiera cegar, y las miradas evasivas, las estacas, así amo....soy mujer y soy loba de manada, galopando generación tras generación, no se....soy mujer y así amo.
Como Amas tu ?
lunes, noviembre 08, 2010
Problemas de Espacio...

martes, septiembre 01, 2009
Entre Zen..y Coca Cola...

"En ninguna parte soy algo de alguien, y en ninguna parte hay algo que sea mío.’
Buda
El pensamiento Zen llevado al amor...es una delicia...porque elimina aquel concepto...del romanticismo comercial,...idílico. tremendamente idealizado que a cada paso te hace sufrir por el abandono posible..y antes que ocurra o estas llorando...o tienes un nudo en el estomago y el corazón en la garganta,...te hace desprenderte suavemente y sin punzadas, ni puñaladas de dolor...soft....suspiras y dices..." Te quiero porque te quiero" Punto. eso me hace feliz....como el mercurio te sostengo en la palma de la mano, abierta por donde puede pasar todo el desierto como dice Jodorowsky.
Pero como es de divina la sensacion de poseerte y que me poseeas, quizá es aquel sentimiento burbujueante como la cola cola que te hace cosquillas en la lengua te pica y te hace humedecer los ojos...fuerte, intenso...aquella fantasía breve de encerrarte en mis muslos y que me encadenes con sogas de besos....total..es juego..el de tenerte y destenerte...es la dinámica de roles, de engranajes, de ir y venir, aquella sensacion pendular, de, te tengo...pero no eres mio, te disfruto en el aquí y en el ahora, sin tiempo ni lapsos posibles, sin medir distancias con cinta métrica, sin territorialidad, pero si...que divino es sentirme tuya, que me susurres al oído, es que tu eres mía entre tantísima gente, de nadie mas...entonces ahí recuerdo la canción de Sanz, "cuando nadie me ve", cuando dice,a veces soy tuyo, a veces del viento,...el agua es fresca y libre, pero como nos gusta a ratos las burbujas picantes de una coca cola.!
miércoles, agosto 12, 2009
Anhelando pertencer...

no conozco ni un detalle de ti."
martes, abril 21, 2009
Las doce deformaciones
Las doce deformaciones
Alejandro Jodorowsky
(Selección de texto extraída de “Los Evangelios para sanar”, Ed. Dolmen, 1997)
“... Los cuatro palos del Tarot –el Oro, el Basto, la Espada y la Copa- nos simbolizan: hablan del cuerpo, del sexo, del intelecto y de la energía emocional. Estos cuatro aspectos de nosotros nos conducirán a nuestro Dios interior...”
“...El desequilibrio surge con la aparición de deformaciones. Éstas son en número de doce, y se caracterizan por el desborde o la invasión de una energía en el dominio de sus compañeras...”
Cuando el Oro está en su lugar, es decir cuando el cuerpo es vivido plenamente por lo que es, ello corresponde a la perfección. El problema aparece en el momento en que las otras tres energías vienen a parasitar el cuerpo o cuando él mismo se sustituye con las demás energías.
La Espada invade al Oro: el cuerpo está dirigido por el intelecto: lo debilitan las concepciones y las ideas. Esto produce lo que llamamos “un intelectual”, que no se permite a su cuerpo vivir y expresarse. Lo inhibe. Se mueve mal, baila mal: está contraído.
El Basto en el Oro: el cuerpo se vuelve un puro objeto sexual. Se vive en la seducción. El aspecto exterior es primordial en detrimento del interior. La persona en este caso es cínica y destructiva, porque no se concibe sino como un objeto. El tiempo que transcurre inexorablemente es, desde luego, resentido como una angustia y, mientras más esa persona pierde la carrera contra el tiempo, más su cuerpo se vuelve su enemigo.
La Copa en el Oro: el cuerpo es invadido por lo emocional: es manso, rollizo, blando, perezoso. Está siempre en demanda de calor y se aferrará a os demás para recalentarse, así como para ser hospedado y alimentado.
Una energía sexual equilibrada es maravillosa. Parasitada, produce tres deformaciones posibles:
La Espada en el Basto (el intelecto en el sexo): produce la frigidez, la impotencia, la eyaculación precoz, etcétera.
El sexo posee su propia sabiduría, e invadirlo con teorías o doctrinas resulta inútil, y aún nocivo. Es naturalmente perfecto, místico, divino. ¡Dejemos de culpabilizarlo, de disfrazarlo, de huir de él! Dejémoslo vivir tal cual es. Me niego a pensar que portaos en nuestro cuerpo cualquier cosa sucia o diabólica. Esta maravillosa energía está en raíz de nuestra creatividad. Y además, es ella la que transmite la eternidad.
La Copa en el Basto: No hay orgasmo. La relación sexual se diluye en una insaciable demanda de ternuras y caricias. La molicie será la palabra clave de esta deformación. El orgasmo no puede realizarse porque el animal interior no tiene la posibilidad de manifestarse en todo su poder. La energía sexual no es brutal, y sin embargo es poderosa. En un momento dado hay que vivirla como tal, sin tener miedo de ahogarse en ella puesto que, una vez el deseo realizado, se vuelve siempre a la personalidad base. Las personas que tienen miedos infantiles piensan que morirán si se dejan sumergir por esta energía.
El Oro en el Basto: conduce a la prostitución. Se valora el sexo por otros motivos que el esencial, que consiste en encontrar la verdad divina. Esa invasión de lo material en esta energía divina es una verdadera desgracia.
La Copa habla de la energía emocional.
La Espada en la Copa: cuando la copa es parasitada por la espada, la energía emociona, que permite entrar en comunicación con el otro, se vuelve calculadora. Todo es sopesado, contabilizado, cada gesto hacia el otro espera una respuesta, un reembolso. “te hablé ayer por teléfono: ¡hoy es tu turno!” “Si das un paso hacia mí, daré un paso hacia ti”, etcétera. El cálculo en la relación amorosa es algo extremadamente penoso.
El Basto en la Copa: produce un corazón posesivo y celoso. Caer en las manos de una persona de este género, es una pesadilla, y tener uno mismo esta deformación es otra pesadilla. Los celos con una plaga que revela un feroz complejo de inferioridad y de abandono. El “el miedo a que alguien dé al ser amado lo que yo no le pueda dar”.
El Oro en la Copa: la energía emocional se vuelve fría. El corazón es cerrado y egoísta.
Tener un corazón cerrado no significa que no se pueda amar, sino que se está lleno de un amor que la persona no puede expresar. Está anestesiado. Esta obstrucción emocional nace cuando un niño no ha sido verdaderamente amado y cuando no ha podido expresar su amor. Al crecer, esta persona, inhibida en tal energía, forma un caparazón para protegerse. Sin embargo, querámoslo o no, somos seres que aman. La copa está llena de amor.
Cuando la energía intelectual, que es sin duda muy bella, resulta deformada por las otras, crea tres tipos posibles de comportamiento:
El Basto en la Espada (la sexualidad en el intelecto): el espíritu de competición, la agresividad, la violencia y la dominación son las características de un ser en el cual los pensamientos son parasitados por su sexualidad. El pensar se vuelve una forma de poseer al mundo. La comunicación resulta salpicada de agresiones en la meta de herir al interlocutor.
En este tipo de deformación, se desea también ocupar el sitio del otro. Creemos que su pensamiento es mejor que el nuestro.
La Copa en la Espada (lo emocional en el pensamiento): quien lo padece halla difícil controlarse, puesto que se encuentra nadando en un magma emocional. No llega verdaderamente a concentrarse, a centrarse, a pensar. Desde el momento en que intenta resolver un problema, se sumerge en la confusión y el caos. Todo se vuelve problemático porque esta persona no piensa: resiente. En esta deformación, los sujetos tienden a beber alcohol y a drogarse.
El Oro en la Espada: produce seres extremadamente materialistas que sólo piensan en el dinero. Aquí no hay imaginación o propósitos espirituales. La persona se queda pegada a lo material: ninguna posibilidad de desarrollar un alma.
En tanto que no hemos encontrado a nuestro Dios interior, bordeamos una u otra de estas deformaciones, y a veces incluso varias de ellas.
lunes, diciembre 22, 2008
La Fuerza, la Justicia
cortar en tí lo que es habitual,
expulsar de tu substancia los jueces implacables,
no ahondar buscando culpas sino causas,
pretender curar sin castigar.
Te amarás a tí mismo porque eres grande,
porque la belleza es tu esencia,
porque humilde sostienes el equilibrio total: los astros sólo giran para que tú existas.
Te darás las palabras que mereces, la ternura que mereces, el talento que mereces,
no irás por los senderos de los otros. Con castos pasos en el bosque oscuro
engendrarás tu propio camino. Capaz de desprenderte del pasado
avanzarás naciendo, sin torturarte, sin sentirte culpable para siempre.
Deseando la existencia de los otros llegarás a ser.
Expulsando los alacranes del dolor podrás amar sin límites,
sublimando el desespero de la impermanencia lograrás crear,
sumergiendo el alma en tu milenaria carne sabrás por fin vivir.
Osarás desprenderte de las ideas que fueron escalones para tu elevación,
te concebirás al margen de los espejos y del doble .
Recibirás y ofrecerás la Gran Obra
sin que tercie tu retrato,
tan sólo trabajarás en aquello que te cambie..."
A. Jodorowsky, "Yo el Tarot"
(Extracto del poema VIII, La Justicia)

