jueves, junio 11, 2009

Kabbalah


Ayer en el espacio breve de almuerzo de oficina me fui a mi espacio preferido para comprar libros,...
Como siempre excelentemente bien atendida, las vendedoras me llaman por mi nombre, saben mis gustos, me atienden con esmero, con sonrisas y atenciones...compre o no compre la atencion es igual...en fin...no es el tema del post...

Hace ya mucho un libro, que por cierto del cual hable en un post hace mucho..., me enamoro y dije...seria capaz de comprar ese libro solo por esa pagina!!!!, pero ese dia no tenia dinero...pasaron los meses y incluso creo que un año?...o mas...y el libro seguia alli....iba a otra libreria y volvia a mirarlo sin buscarlo...

Siempre que iba a la libreria...estaba alli...y me miraba el librito...yo lo tomaba, abria una pagina...y lo colocaba en su estante....

Ayer...dije...SI, lo llevo!! cuanto tiempo paso para eso..., el pobre no sabia ya de que manera coquetearme por otra parte....jamas en mi vida habia entendido, ni me habia interesado en lo mas minimo saber que es Kabbalah, me sonaba a misterio y a una revista que mi tio que era mazon (QEPD) compraba....mi libro es de " Kabbalah"....

Esto me hace recordar otro sueño, hace ya como año y medio, una noche, sueño que solo veo una frase en letras doradas resplandecientes que decia " Splendor".....

mmmmm, splendor, splendor! que sera eso que mi inconciente quiere decirme...o mis guias..que se yo...le di vueltas y no entendi...al dia siguiente tengo otro sueño, soñe que estaba Madonna, la cantante si!!. leyendo un libro a Rocco, ella estaba como en un piso muy alto y el desde abajo la miraba y esuchaba, parecia leerle un cuento infantil...

Que sueño mas raro dije...

Entonces me pongo a buscar en Internet, si es que acaso existe un cuento infantil llamado splendor...enlanzando esos dos sueños...sin duda me parecia divertido atar esos cabos sueltos..

No encontre nada....nada parecia tener logica , deje de buscar...unos dias despues buscando no se que cosa en una web X, de repente veo...." El libro del esplendor" o llamado Zhoar, libro Kabalistico....mmmmmmmm Interesante....minutos despues sentada en el sofa se me viene repentinamente la imagen de Madonna en el sueño y dije!!!!! EUREKA!!!!!!!!!!!!!!!!

Me erize, Madonna estudia Kabbalah....el libro era el Zohar " El libro del esplendor"....todas las piezas encajaron y me rei a carcajadas!! uyyyyy como se juegan con jeroglificos, y que divertido encontrar de esa manera las respuestas!!

Bien,....por ahora..no leere el Zohar, que por cierto entiendo que me lo mandaron a leer en sueños...algo traera para mi..conocer el arbol de la vida y todo eso que aun es desconocido para mi...por lo compronto tengo en mis manos un libro de Kabbala, cuyo pensamiento en sus primeras paginas ya me atrapo...


" En la busqueda de la sabiduria el primer paso es el silencio, el segundo, escuchar, el tercero recordar, el cuarto practicar y el quinto, enseñar"

Kabbalista Salomon Gabirol (1o45)

Gregaria y onirica




Anoche soñé de nuevo algo especial….realmente es raro y considero un regalo, estar soñando tantos días seguidos sueños que para mi son VIP, pues se me dan una vez cada año…o 6 meses..incluso años…pero debo reconocer que esos lapsos son cada vez menos espaciados…

Soñé que estaba en un lugar lleno de personas, unas 30 o 40, de todas las edades y sexos, en una especie de ritual o fiesta tribal, todos vestían ropa hindú, o ropa muy hippy, accesorios en madera , piedras en bruto, realmente muy artesanal todo, me llamaba la atención esa alegría, me sentía feliz de estar con ellos, estábamos en una especie de baile ritual difícil de explicar con palabras. Movimientos muy sincronizados al ritmo de una canción muy alegre y de ese estilo, casi era regge, había instantes en la coreografía en el cual nos dábamos vuelta y con quien quedáramos frente a frente debíamos tocarlo con nuestras manos y “ sanarlo” pues era claramente un ritual de sanación comunitario, la intuición nos debía decir donde colocar las manos…era todo tan fluido y natural no había tiempo de “ pensar” solo sabíamos que hacer, era como instintivo….cuando me toco a mi dar vueltas me tocaron dos niñas gemelas…ellas y yo intuitivamente pegamos palma con palma de las manos, nos estábamos “ sanando” mutuamente, equilibrando todo aquello que internamente podía estar en desequilibrio…el colocar las manos duraba solo unos segundos, quizá 20 o 30 segundos, luego bailábamos dábamos vuelta y tocábamos a otros….todo era alegría, todo era emoción, y sonrisas, pero a la vez reinaba respeto y solemnidad por lo que se hacia…recuerdo que entre nosotros había una hilera como de tierra, y flores, era el espacio donde nos debíamos detener y “ sanar”, habían varias hileras de estas….

Luego nos sentamos todos en el suelo, alegres!!! Sonrientes y plenos, había un ambiente de integración total y amistad real era especie de una comunidad, tuve un sentimiento de pertenencia al grupo, una actitud gregaria….

En otra parte de ese mismo sueño un señor me dijo, “ Hay muchas maneras de meditar, yo por ejemplo imagino tener cinco elefantes sagrados sobre mi cabeza y tener equilibrio y cuidarlos y así medito” pude ver como sobre su cabeza estaban cinco elefantes pequeños uno encima del otro en forma de torre ,eran como una transparencia. Es decir….apenas el me describió su manera…como especie de imagen holográfica aparecieron y entendí lo que me explicaba.

Alucinante!! Me desperté con frescura, con una sonrisa…definitivamente algún mensaje implicito había…tengo un sensor emocional de sueños “especiales” cuyas sensaciones y significados, como códigos, son únicos….

Como dice Jodo en una entrevista “ Tu Sueñas?” “ entonces eres surrealista!” wow es que podríamos sin esfuerzo alguno hacer películas totalmente surrealistas con nuestros sueños o cuadros como los de Dali.

Que divertido imaginar en una pantalla de cine…un hombre con cinco elefantes sagrados sobre su cabeza “ meditando” vestido de Hindu…

Que vainas tan divinas, nos guardan nuestras experiencias oníricas…..

lunes, junio 08, 2009

Me urge el camino hacia ti






Me urge el camino hacia a ti y un par de sabanas blancas inundan el territorio seco de mi cama

Caen cascadas de telas ondeantes y se derraman sobre la ventana...escabrosas luces , tremendamente pálidas tímidamente dejan entreverse para llamarse a si mismas " estrellas" ...concierto de sonidos inciertos adornan la calentura y el sopor de las noches vacías y mudas, solo acompañadas con el aletear del ventilador...de pronto, me despierta el aroma de un recuerdo,...me saboreo y puedo sentir algo que no logro dibujar con palabras....el beso húmedo y divertido de aquella tarde cercana...me juega dentro en el alma..formando remolinos de sueños, de emociones niñas y esperanzas....

La noche parece apagarse y luego encenderse, y la piel se me hace agua, como cascadas frescas , como sonidos difusos...estas ahí....coloco mi mano y la extiendo....puedo sentir lo que eres y lo que fuiste...pues una ráfaga de tiempo inexistente pero palpable, me dice al oído...
" existes"....al otro lado del puente....al otro lado del rio....

tu aliento flota en el aire y me envuelve en un vestido etéreo....que me eleva...10 centimetros de mi cama,....estas...nunca te fuiste..tampoco llegaste y sin embargo me acechas, por las noches sigiloso posees las flores que me habitan en el alma....

Me urge el camino hacia ti....y un par de sabanas blancas inundan el territorio seco de mi cama

El Banquete de Sapos






Aquel fue un año de locos, un año en que las cosas que debían haber ocurrido a su debido tiempo, salieron de cualquier manera. Fue un año en que la nieve cayó copiosa y duradera en pleno abril, y los periódicos sensacionalistas publicaron fotos de chicas vestidas con pantalones cortos tomando baños de sol en Central Park en pleno enero. Fue un año en que, pese a la gran prosperidad reinante en la nación más rica, no podías andar cinco manzanas sin que los mendigos te pidieran limosna; en que no era infrecuente ver mujeres llamativas, de paso vacilante, vestidas con trajes caros, exhibirse en lugares públicos; en que los mostradores de las farmacias rebosaban de pastillas para tranquilizarte y de pastillas para animarte. Fue un año en que muchas esposas, colocadas en los altares, apenas unos centímetros por debajo de los santos, árbitros de la etiqueta, veneradas anfitrionas, arquitectas de menús memorables, de golpe y porrazo, preparaban la bolsa de viaje y el joyero y huían a México en compañía de jóvenes ambiguos dedicados al arte; en que los maridos que habían regresado a casa todas las noches no sólo a la misma hora, sino en el mismo minuto de la misma hora, regresaban a casa una noche más, decían unas cuantas palabras y luego salían por la puerta que no volverían a cruzar jamás.

Si Guy Allen hubiese dejado a su mujer en otra época, ella habría conseguido mantener el perdurable interés de sus amistades. Pero en aquel año de locura fueron tantos los pecios matrimoniales varados en la playa de Norman’s Woe, que las amigas ya estaban demasiado familiarizadas con las historias de naufragios. Al principio acudieron a su lado y, duchas en esas lides, hicieron lo posible por curarle la herida. Chasqueaban la lengua en señal de pena y sacudían la cabeza para manifestar su asombro; diagnosticaban que el de Guy Allen era un caso de demencia; hacían virulentas generalizaciones sobre los hombres, considerados como tribu; le aseguraban a Maida Allen que ninguna mujer habría sido capaz de hacer más por un hombre ni haber significado más; le estrechaban la mano y le prometían: «Volverá. ¡Ya verás cómo vuelve!»
Pero el tiempo siguió su curso, como la señora Allen, a quien nunca nadie había visto antes aferrarse así a un tema: repetía una y otra vez la historia del agravio que le habían causado, y ella, claro, pobrecita, una santa inocente. Las amigas ya no tenían fuerzas para intercalar en su letanía arrullos de condolencia, debilitadas de tanto escuchar su historia, la suya, y otras como la suya; la cruel verdad es que las sagas de las mujeres abandonadas adolecen de una lamentable falta de variedad. Y así, llegó un día en que, tras depositar con violencia la taza de té en la mesa, una de estas damas se puso en pie de un salto y gritó:
—¡Por el amor del cielo, Maida, habla de otra cosa!
La señora Allen no volvió a ver a esa dama. También comenzó a ver cada vez menos a sus otras amigas, aunque eso fue cosa de las amigas, no de ella. No se enorgullecían de semejante abandono; las inquietaba la idea acechante de que la más despiadada de las pelmas pudiera seguir realmente angustiada.

Trataron —cada una de ellas una sola vez—, de invitarla a pequeñas cenas agradables, para que se distrajera. La señora Allen acudía llevando consigo su obsesión, y la colocaba, por así decirlo, en medio del mantel, cual macabro centro de mesa. Las amigas aportaron varios huéspedes masculinos, ninguno de ellos conocido de la señora Allen. De buen humor por encontrarse ante una mujer nueva y atractiva, realizaban pequeñas incursiones amorosas. Ella respondía haciéndolos partícipes de su tragedia y, mientras daban cuenta de la ensalada y esperaban la mousse de moca, les recitaba su lista de talentos comprobados como esposa, compañera y amante, y les hacía notar, con una cínica carcajada, para qué le habían servido. Cuando los huéspedes se marchaban, la anfitriona aceptaba abatida el ultimátum de su marido en relación con quién no debían volver a invitar jamás.
No obstante, siguieron invitándola a sus cócteles multitudinarios, obligación social por excelencia para beber como esponjas, pensando que la señora Allen, con su voz suave, sería incapaz de hacerse oír en medio del gran bullicio que impera en estas fiestas y, de ese modo, acallados sus problemas, tal vez, por un momento, quedaran olvidados. Cuando la señora Allen llegaba, se acercaba en línea recta a aquellas amistades que la habían conocido con su marido, y les preguntaba si habían visto a Guy. Si le contestaban que sí, les preguntaba cómo estaba. Si le contestaban: «Pues... estupendamente», les ofrecía una sonrisa indulgente y se alejaba. Sus amigas la dejaron por imposible.


A la señora Allen le sentó mal ese comportamiento. Las tachó a todas de criaturas que sólo funcionaban cuando las cosas venían bien dadas y dio gracias por haberlas desenmascarado a tiempo; a tiempo de qué, nunca lo dijo. Pero no había nadie que se lo preguntara, porque hablaba consigo misma. Había adoptado esta costumbre mientras se paseaba hasta bien entrada la noche por los cuartos silenciosos de su apartamento, y pronto la llevó consigo a la calle, a su paseo diario. Fue un año en que muchos transitaban las aceras murmurando soliloquios y, a menos que hablaran en voz alta o hicieran gestos, los demás peatones no se volvían a mirarlos.
Pasó un mes, luego dos, luego casi cuatro, y ella seguía sin tener noticias directas de Guy Allen. Uno o dos días después de que él se marchara, la había telefoneado al apartamento y, tras interesarse por la salud de la criada que atendió la llamada (siempre fue el ideal de los sirvientes), le había pedido que le enviasen la correspondencia a su club, donde iba a alojarse. Más tarde, ese mismo día, Guy Allen mandó al mozo del club a que recogiera su ropa, la metiera en una maleta y se la llevara. Estos incidentes ocurrieron en ausencia de la señora Allen; a ella no la mencionó en ningún momento, ni a la criada ni por medio del mozo, y por eso se llevó un disgusto. De todos modos, se dijo, como mínimo sabía dónde estaba su marido. No se le ocurrió ir más allá y pensar que como máximo sabía dónde estaba su marido.
El primer día de cada mes, recibía un cheque por la misma cantidad de siempre, para sus gastos y los de la casa. El alquiler debía de llegarle directamente al propietario del edificio de apartamentos, porque a ella nunca se lo reclamaron. Los cheques no los mandaba Guy Allen; venían con una nota adjunta de su banquero, un distinguido caballero de cabello cano, cuyas comunicaciones daban la sensación de estar escritas con pluma. Aparte de los cheques, nada indicaba que Guy y Maida Allen fueran marido y mujer.
A la señora Allen, el presente se le volvió intolerable, y veía el futuro sólo como su espantosa prolongación. Se refugió en el pasado. No se dejó guiar por la memoria; fue ella quien la condujo y puso rumbo hacia los recónditos y soleados caminos de su matrimonio. Once años de matrimonio, años de felicidad, de felicidad perfecta. Claro que a veces Guy había tenido los pequeños malos humores típicos de los hombres, pero ella siempre había conseguido que se le pasaran con una sonrisa, y esos episodios sin importancia sólo servían para unirlos más dulcemente; las peleas entre enamorados preparan el camino hacia el lecho. En abril, lágrimas mil derramó la señora Allen por los tiempos pasados; y nadie se le acercó nunca para explicarle que, si había tenido once años de felicidad perfecta, era el único ser humano al que le había ocurrido algo semejante.
Sin embargo, la memoria es una compañera muda. El silencio golpeaba atronador en los oídos de la señora Allen. Ella quería escuchar voces tiernas, especialmente la suya. Quería encontrar comprensión, esa cosa que tantos se pasan la vida buscando, con lo fácil que tiene que ser encontrarla, porque ¿qué es sino alabanzas y compasión mutuas? Sus amigas la habían defraudado, por eso debía buscarse otras. Resulta sorprendentemente difícil reunir un nuevo círculo. A la señora Allen le costó tiempo y esfuerzo localizar a las señoras cuyo trato había frecuentado en otros tiempos, y que durante años había conseguido no recordar siquiera, y localizar a las agradables compañeras de viaje que había conocido a bordo de barcos y aviones. No obstante, obtuvo algunas respuestas, seguidas de sesiones íntimas en su apartamento, por las tardes.
Fueron poco satisfactorias. Las señoras no le ofrecieron comprensión sino recomendaciones. Le decían que se animara, que recobrara la compostura, que estuviera alerta; una de ellas llegó incluso a darle una palmada en el hombro. Las sesiones llegaron a adquirir gran parte del carácter que tienen las disputas de vestuario en el descanso de un partido de fútbol, y cuando al final, la instaron a que mandara a Guy Allen al infierno, la señora Allen las suspendió.
Pese a todo, algo bueno sacó de ellas, porque por intermedio de una de sus ignorantes consejeras la señora Allen conoció a la doctora Langham.
Aunque la doctora Marjorie Langham se ganaba la vida trabajando, no había perdido ni una pizca de su femineidad, sin duda, porque nunca había tenido que pisar los pasillos manchados de sangre de la facultad de medicina ni quemarse las bonitas pestañas estudiando para conseguir el doctorado. De un solo salto, lleno de gracia, había caído sobre los delgados pies convertida en curandera de mentes atribuladas. Aquel fue un año en que los divanes de tales curanderos no llegaban a enfriarse entre paciente y paciente. La doctora Langham gozaba de un éxito tremendo.
Tenía infinidad de anécdotas sobre sus pacientes. Y una manera muy suya de contarlas que hacía que las historias clínicas no sólo fueran para morirse de risa, sino que te daban a ti, su interlocutor, la estupenda sensación de que, después de todo, no estabas tan chiflado. En su faceta más profunda, era una mujer que lo comprendía todo al vuelo y demostraba una firme simpatía por las desgracias de las representantes sensibles de su sexo. Estaba hecha para la señora Allen.
En su primera visita a la doctora Langham, la señora Allen no fue directamente al diván. En la consulta llena de chintz y alegría, ella y la doctora se sentaron frente a frente, de mujer a mujer; de esa manera, a la señora Allen le resultó más fácil desahogarse a gusto. Durante el relato del indignante comportamiento de Guy Allen, la doctora asintió repetidas veces; cuando se enteró, a petición suya, de la edad de Guy Allen, esbozó una sonrisita divertida.
—¡Pero claro! Lo que imaginaba —dijo—. ¡Vaya, vaya con la crisis de los cuarenta y tantos! ¡Edad difícil y peligrosa! Eso es todo lo que le pasa... está pasando por el cambio.
La señora Allen se dio unos golpecitos en las sienes con los puños por ser tan tonta y no haberlo pensado antes. Se había hartado de llorar y gemir porque se le había olvidado por completo que también los hombres vienen al mundo llevando a cuestas la deuda del pecado original; a Guy Allen, como a cualquier hijo de vecino, le había llegado la hora de pagarla; ahí estaba el quid de la cuestión. (En los últimos dos casos de matrimonios rotos de los que la señora Allen se había enterado ese año, uno de los maridos salientes tenía veintinueve y el otro, sesenta y dos, pero no le vinieron a la memoria.) La explicación de la doctora tranquilizó de tal modo a la señora Allen que se levantó y fue a tumbarse en el diván.
—Así me gusta... relájese —le sugirió la doctora Langham—. ¡Ah, esas pobres mujeres, esas pobres idiotas! Se destrozan el corazón, se flagelan con sus porqués, porqués, porqués, se dejan la piel para encontrar un motivo estrambótico que justifique el hecho de que sus maridos las dejen plantadas, cuando no se trata más que de un caso tradicional y pasajero de nervios exacerbados y un cambio rutinario de metabolismo.
La doctora le prestó a la señora Allen algunos libros para que se los llevara a casa y los leyera antes de la siguiente visita; algunas de las autoras, le dijo, eran muy amigas suyas, mujeres reconocidas como autoridades en la materia. Los libros parecían salidos de la misma pluma y estaban escritos en un estilo fluido, coloquial, asequible para el lector profano. Se notaba cierta uniformidad en sus contenidos; todos exponían una colección de casos de hombres casados que, en un arranque de enfurecida rebelión contra la madurez, habían abandonado el lecho conyugal y el techo familiar. Las rebeliones, como tales, resultaban conmovedoras. Masas de hombres con ojos desorbitados iban por la vida sin rumbo ni objetivo, sus noches eran frías y amargas, sus hogares, una fuente de enfermiza añoranza. Uno tras otro, los revolucionarios volvían con la cabeza gacha, las manos suplicantes, volvían al lado de sus sabias y amables esposas.
Aquellas obras impresionaron a la señora Allen. Encontró más de un pasaje que, de haber sido suyos los libros, habría subrayado profusamente.
Tuvo la sensación de que tenía todo el derecho del mundo a incluirse entre las esposas que esperaban en casa, tan amables, tan sabias. Podía decir, sin falsa modestia, que muchos le habían dicho que era demasiado amable para su propio bien, y que era capaz de reconocer un acto de verdadera sabiduría. En los primeros y aciagos días de su sufrimiento, se había jurado que no daría un solo paso para acercarse a Guy Allen. ¡Que se le pudriera la mano derecha y se le separara del brazo, si la utilizaba para marcar su número de teléfono! Nadie habría sido capaz de contar los kilómetros que había recorrido por las alfombras de su casa, pugnando por mantener el juramento. Y lo mantuvo, pero la vista de su mano derecha intacta, de su piel fresca y clara, no le servía de consuelo, sencillamente le recordaba el uso al cual podía haberla destinado. Y acto seguido, pensando siempre con renovado dolor en otra mano posada sobre otro disco, se recordaba que Guy Allen jamás la había llamado.
La doctora Langham le puso muy buena nota por mantenerse alejada del teléfono, y restó importancia a su pena ante el silencio de Guy Allen.
—Por supuesto que no la ha llamado —le dijo—. Tal como yo esperaba, claro... es el mejor indicio que tenemos de que él también sufre lo suyo. Teme hablar con usted. Está avergonzado de sí mismo. Sabe lo que le ha hecho; no sabe por qué, como nosotras, pero sabe que lo que hizo es terrible. Piensa mucho en usted. Lo demuestra el hecho de que no se atreva a llamarla.
Uno de los grandes factores que contribuía al éxito de la doctora Langham era su habilidad para conseguir que a quienes estaban a punto de ahogarse, una pajita mojada les pareciera un tronco sólido.
La cura de Maida Allen no se produjo de un día para el otro. Tuvieron que pasar varias semanas antes de que se sintiera entera. Según ella, todo el mérito era de su doctora. Por el mero hecho de haber arrojado la fría luz de la ciencia sobre el motivo del aparente abandono de Guy Allen, la doctora Langham había conseguido devolverle la ecuanimidad. Ya no era la criatura desolada y solitaria, rechazada como una flor marchita, un guante raído, una liga dada de sí. Era una mujer valiente y humana que, con la paciencia que era la joya de su corona, esperaba que su pobre hombre confundido superase su pequeña indisposición y volviese a su lado, para que ella le alegrara la convalescencia contribuyendo así a su pronta recuperación. Día tras día, en el diván de la doctora Langham, mientras hablaba y escuchaba, iba recuperando fuerzas. Dormía de un tirón, toda la noche, y cuando salía a la calle con la espalda recta, el rostro tranquilo y lleno de vida, entre toda la gente de hombros cargados y bocas amargas que poblaba las aceras, parecía la visitante llegada de un planeta mejor.
Y ocurrió el milagro. Su marido la llamó por teléfono. Le pidió si esa noche podía pasar por el apartamento a recoger una maleta que le hacía falta. Ella le sugirió que se quedara a cenar. Él le dijo que le sería imposible porque debía cenar temprano con un cliente, pero que pasaría a eso de las nueve. En caso de que no estuviera en casa, que por favor le dejara la maleta a Jessie, la criada. Ella le dijo que era la primera noche, en no se sabía cuánto tiempo, que no salía. Estupendo, dijo él, entonces la vería más tarde; y colgó.
La señora Allen llegó temprano a la cita con su doctora. Le dio la noticia a la doctora Langham con una especie de gorjeo alegre. La doctora asintió, y su sonrisa divertida se fue haciendo más grande hasta dejar al descubierto casi todos los dientes excepcionalmente bonitos.
—Pues ahí tiene usted —le comentó—. Ha dado señales de vida. ¿Y quién le dijo que iba a ser así? Ahora escúcheme bien. Es importante, tal vez la parte más importante de todo su tratamiento. Esta noche no vaya usted a perder la cabeza. Recuerde que este hombre ha hecho sufrir lo indecible a una de las criaturas más sensibles que he conocido en mi vida. No se ponga blanda con él. No se muestre entusiasta, como si le estuviera haciendo un favor al volver a su lado. No sea demasiado indulgente con él.
—¡Nooo, qué vaaa! —exclamó la señora Allen—. ¡Guy Allen va a tragar sapos!
—Así me gusta —dijo la doctora Langham—. No le haga escenas, ya sabe; pero tampoco le dé a entender que todo está perdonado. Muéstrese dulce y fría. Ni por un momento deje que adivine que lo ha echado de menos. Simplemente deje que se dé cuenta de lo que se ha estado perdiendo. Y por el amor de Dios, ni se le ocurra pedirle que se quede a pasar toda la noche.
—Ni por todo el oro del mundo —dijo la señora Allen—. Si eso es lo que quiere, tendrá que pedírmelo. ¡Sí! ¡Y de rodillas!
El apartamento estaba precioso; la señora Allen se ocupó de que así fuera y de que ella no le fuera a la zaga. Al volver a casa, después de haber estado en la consulta de la doctora, compró montones de flores y las dispuso con exquisito gusto —siempre se le habían dado bien los arreglos florales— por toda la sala.
Él llamó al timbre a las nueve y tres minutos. La señora Allen le había dado la noche libre a la criada. Ella misma se encargó de abrir la puerta.
—¡Hola! —lo saludó.
—¿Qué tal? ¿Cómo estás?
—Pues, perfectamente —dijo ella—. Pasa. Creo que ya conoces el camino, ¿no?
La siguió hasta la sala. Tenía el sombrero en la mano y llevaba el abrigo doblado sobre el brazo.
—Cuántas flores —dijo él—. Qué bonitas.
—Sí, ¿no son preciosas? Todo el mundo es muy amable conmigo. Dame tus cosas, que te las guardo.
—Dispongo apenas de un momento —dijo él—. He quedado con alguien en el club.
—Vaya, qué lástima.
Siguió una pausa. Y él dijo:
—Tienes buen aspecto, Maida.
—Ay, no sé por qué —dijo ella—. Estoy que no me tengo en pie. Últimamente no paro ni de día ni de noche.
—Te sienta bien.
—¿No has notado nada nuevo en la sala? —le preguntó ella.
—Pues... no sé... ya me he fijado en las flores. ¿Hay algo más?
—Las cortinas, las cortinas —contestó ella—. Son nuevas, de la semana pasada.
—Ah, sí. Son bonitas. De color rojo pálido.
—Rosa —dijo ella—. La sala está bonita con estas cortinas, ¿no te parece?
—Sí, estupenda.
—¿Qué tal tu habitación en el club? —le preguntó.
—Está bien. Tengo todo lo que quiero.
—¿Todo, todo? —preguntó ella.
—Sí, claro.
—¿Qué tal la comida? —quiso saber ella.
—Ahora bastante buena. Mucho mejor que antes. Han puesto un nuevo chef.
—¡Qué divertido! ¿O sea que te gusta? Vivir en el club, digo.
—Sí, claro —contestó él—. Estoy muy cómodo.
—¿Por qué no te sientas y me cuentas qué es lo que no te gustaba de aquí? ¿La comida? ¿El espejo que usabas para afeitarte? ¿Qué?
—Vaya, todo estaba bien —respondió él—. Verás, Maida, tengo que irme corriendo. ¿Tienes por aquí mi maleta?
—Está en el dormitorio, en tu armario, donde siempre ha estado —dijo ella—. Siéntate... ya te la traigo yo.
—No, no te molestes, ya voy yo.
Se fue para el dormitorio. La señora Allen empezó a ir tras él, pero entonces se acordó de la doctora Langham y se quedó donde estaba. Sin duda, a la doctora le parecería algo indulgente de su parte el que entrara con él en el dormitorio cuando no hacía ni dos minutos que había vuelto.
Él regresó con la maleta.
—Seguro que puedes sentarte y tomar una copa, anda —insistió ella.
—Ojalá pudiera, pero tengo que irme, de veras.
—Pensé que podríamos intercambiar unas cuantas palabras de cortesía —dijo ella—. La última vez que oí tu voz, lo que me dijiste no fue muy agradable.
—Lo lamento.
—Estabas justo ahí, al lado de la puerta... muy guapo, por cierto —dijo ella—. En la vida te había visto tan incómodo. Si alguna vez ibas a estarlo, aquél fue el momento más oportuno. Cuando me dijiste lo que me dijiste. ¿Te acuerdas?
—¿Y tú? —preguntó él a su vez.
—Vaya si me acuerdo. "Ya no quiero seguir así, Maida. Se acabó." ¿De veras te parece bonito decirme algo así? A mí me pareció bastante repentino, después de once años.
—No. No fue repentino —dijo él—. Me pasé seis de esos once años diciéndotelo.
—Pues no me enteré.
—Claro que te enteraste, querida. Lo interpretaste como una falsa alarma, pero vaya si te enteraste.
—¿Cómo es posible que te hayas pasado seis años planificando esta salida tan drástica?
—Planificando, no —aclaró él—. Pensando, nada más. No tenía planes. Ni siquiera cuando te dije esas palabras de despedida, indudablemente poco acertadas.
—¿Y ahora los tienes? —preguntó ella.
—Por la mañana me marcho a San Francisco —respondió él.
—Qué amable eres al confiar en mí. ¿Cuánto tiempo estarás fuera?
—La verdad es que no lo sé. Hemos abierto allí una sucursal, ¿sabes? Las cosas se han complicado un poco y tengo que ir a poner orden. No sé decirte cuánto tiempo llevará.
—Te gusta San Francisco, ¿no?
—Sí —dijo él—. Como ciudad no está mal.
—Claro y encima está bien lejos —dijo ella—. No podías irte más lejos y seguir estando en América, la hermosa, ¿no?
—En eso tienes razón —admitió él—. Oye, que me marcho ya, tengo mucha prisa. Llego tarde.
—¿Es que no me puedes contar así por encima lo que has estado haciendo?
—He estado trabajando todo el día y gran parte de las noches —contestó él.
—¿Y te interesa?
—Sí, me gusta, la verdad.
—Me alegro por ti —dijo ella—. No es que quiera hacerte llegar tarde a tu cita. Pero me gustaría tener aunque sea una leve idea de por qué hiciste lo que hiciste. ¿Tan infeliz eras?
—En realidad sí, muy infeliz. No había necesidad de que me obligaras a decirlo. Lo sabías.
—¿Por qué eras infeliz? —insistió ella.
—Porque dos personas no pueden pasarse la vida haciendo las mismas cosas año tras año, cuando sólo a una de las dos le gusta hacerlas y, pese a eso, seguir siendo feliz —contestó él.
—¿Y tú te crees que yo puedo ser feliz así como estoy?
—Pues sí —respondió él—. Creo que lo conseguirás. Ojalá hubiera una manera más agradable de hacerlo, pero creo que después de un tiempo, no muy largo, por cierto, estarás mejor que nunca.
—¿Conque eso es lo que crees? Ah, ya sé lo que pasa, te cuesta creer que soy una persona sensible.
—No será porque no me lo hayas dicho... once años te pasaste diciéndomelo. Oye, esto no tiene sentido. Adiós, Maida. Cuídate.
—Lo haré. Te lo prometo.
Él cruzó la puerta, fue pasillo abajo y llamó el ascensor. Ella se quedó mirándolo desde el umbral, con la puerta abierta.
—¿Sabes qué, querido mío? —le dijo—. ¿Sabes qué es lo que a ti te pasa? Has llegado a la edad madura. Por eso tienes estas ideas.
El ascensor se detuvo en la planta y el ascensorista abrió la puerta.
Guy Allen se dio media vuelta antes de entrar en la cabina.
—Hace seis años todavía no había llegado a la edad madura —le dijo—. Y entonces ya las tenía. Adiós, Maida. Buena suerte.
—Buen viaje —le deseó ella—. Mándame una postal del Presidio.
La señora Allen cerró la puerta y regresó a la sala. Se quedó muy quieta en el centro de la habitación. No se sentía como había imaginado.
En fin. Se había comportado con perfecta frialdad y dulzura. Debía de ser que Guy todavía no estaba del todo recuperado de su leve dolencia. Pero se recuperaría; vaya si lo haría. Vaya si lo haría. Cuando estuviera allá lejos, dando tumbos por las colinas de San Francisco, recobraría el buen juicio. Intentó fantasear un rato; él volvería a su lado, el cabello se le pondría gris de la noche a la mañana —la noche en que se diera cuenta del tormento de su locura— y el cabello gris no lo favorecería nada. Se forjó una breve imagen de él, canoso, harapiento, en las últimas, mordisqueando unas ancas de sapo frías, que ella vio sin despellejar, verdes, viscosas, repugnantes.
No. Las fantasías no servían de nada.
Fue al teléfono y llamó a la doctora Langham.


The New Yorker, 14 de diciembre de 1957

domingo, junio 07, 2009

El mundo paralelo


Siguiendo con el tema de la surrealidad...esta mañana me desperte como siempre entre cantos de pajaros que estan en los arbolitos al lado de mi habitacion....

mmm domingo...puedo seguir durmiendo....cierro los ojos de nuevo...y me pongo encima una blusa para tapar la claridad de la mañana...7 :00 am quizas... muy relajada queriendo seguir durmiendo,...de pronto y en breves instantes en medio de la negritud caracteristica de cuando uno cierra los ojos y ademas se los tapa...., ojos que van pasando,...como flotando y me miran..., ojos rasgados, como de Nefertiti....o el ojo de orus....pasaban como en esos efectos de cine..de transparencias...y pense..que bien!...me gusta...luego empiezo a oir esa serie de sonidos electronicos...como de juego de nintendo....y rayos laser...que ya en varias ocasiones...entre la vigilia y el sueño he oido y ya no les temo...recuerdo oirlos siempre que he tenido la experiencia de que mi yo...se sale del cuerpo y busca elevarse...( eso si me asusta) en fin...eran esos mismos sonidos, algo desordenados, que son similares a cuando tratamos de sintonizar una estacion de radio...y oyes cosas pero no entiendes nada...esa es la sensacion.

Entonces....mi mente lucida pensaba..."me encanta esto...seguro es el tema de las frecuencias"...que converse con mi maestro Reiki, que bien si me entendia y yo a el porque ambos somos colegas Ingenieros y eso se ve en la Universidad....Ultrasonido, infrarojo,ultravioleta,etc....Frecuencias, Hrz....etc....total me parecia alucinante oir eso...y sentia mas curiosidad...y estaba en actitud espectante...sabia que estaba en mi habitacion, ojos cerrados, y con algo sobre la cara...no estaba perdida en un sueño.....pero si estaba experimentando una sensacion de mucho relax. pero absolutamente conciente en tiempo y espacio...

De repente si entro en una especie de sueño a full color, aparece una escalera yo subiendo a ella, una escalera metalica pero de caracol, totalmente nitida la pude ver, es mas, me detenia a mirar en detalle la escalera porque sabia que NO era un sueño y que yo estaba disfrutando de esa experiencia lucida, asi que me detenia con curiosidad y pensaba " a donde me llevara esta escalera?", pero seguia detallando lento el color, la textura, absolutamente real....yo levitaba, yo flotaba...era incorporea, cosa que no me parecio extraño...era todo tan natural pero me daba tanta emocion...y me sentia como una reina que podia hacer o deshacer esa realidad paralela....totalmente lucida de que no era un sueño comun y que yo estaba en control total de a donde dirigirme, me sentia una exploradora de otro mundo...y ya con la antesala de los sonidos...mi mente pensaba,..estoy del otro lado del velo..si!!! me trajeron, entre...pero aqui estoy, seguia sibiendo por ella...llegue a un piso con habitaciones de lado y lado, un amplio pasillo...en el pasillo no habia nadie..en las habitaciones si podia yo oir personas....a mi lado izdo un ser "Femenino" como del otro sueño....como acompañandome...no se...solo la percibia...

de repente veo en una habitacion dos camas , una mujer con un moño muy delgada, y elegante...como una azafata..se dio vuelta y me miro rarisimo " con cara de que haces tu aqui", con una cara de verdad como de rareza por mi presencia...entonces pude ver que se veian unas piernas de alguien con una bata verde...si...era un hospital....habia entendido...habia ingresado en un hospital.......ella posiblemente era enfermera, llevaba uniforme, pero era camisa blanca y una falda marron...y llevaba algo sobre la cabeza....pense...esto es una vida pasada, el hospital, no era un hospital como los de ahora...atiborrado de gente...o en total caos suciedad y desorden...era pulcro...el piso brillaba, piso de granito, todo en orden...no habia sillas de espera en el pasillo, era un lugar claro y fresco....su estructura era muy tradicional...., la verdad sencillamente por ser un hospital, no quise en absoluto recorrerme los pasillos o entrar a las habitaciones..no queria encontrarme escenas sangrientas, o la morgue, no sabia que me iba a encontrar en un hospital y decidi abandonar de inmediato el " sueño" ese mundo paralelo al que pude ingresar casi a voluntad...en actitud exploradora....lo que si estoy segura es que pertenece a una vida, a un espacio...que dificilmente se describe...como dice Kryon, en 3D es tan dificil explicar que el tiempo no existe...y que hasta seria errado decir " vida pasada" ´pues el pasado igual esta ocurriendo en otros espacios alternos como el que tuve placer de ingresar esta mañana...

Divina experiencia....

Esperare otra visita....




sábado, junio 06, 2009

mmmm sueños, mundo paralelo


Anoche tuve un sueño mistico....

Habia un tunel lleno de agua...el agua me llegaba mas arriba de la cintura...era un tunel muy largo por donde yo debia pasar sola,...no se porque, ni con que finalidad...solo se que debia,....el agua era de un azul tremendamente oscuro....un azul noche calmado y denso....sentia inseguridad de atravesarlo...era como una especie de pasillo largo...y al final se veia una luna llena....parecian dos paredes muy juntas....y al final....una linea.....y en medio esa blanca y mistica luna llena me esperaba...

Varias veces quise retroceder...cuando retrocedia y llegaba afuera...se hacia de dia...y cuando atravesaba de nuevo el tunel,...en el " afuera" se hacia de noche..., una noche insondablemente oscura como el agua....habia afuera un viejo calvo, encorbado, un viejo sabio, con ropas color como sepia...largas manos, era una especiae de maestro, que me decia cosas interesantes que no recuerdo en absoluto...solo se que me hablaba de cosas que debia aprender....consejos....sabiduria...., no se si tenia que ver con atravesar ese infinito pasillo lleno de agua, tambien se que habia alguien mas..., un ser " femenino" mas no recuerdo su apariencia...solo se que estaba...y no recuerdo que me hablase....

de repente vi un Jesus...ensangrentado. del tamaño de una muñeco, flotando en el agua...este cristo tenia ropas, parecia un cristo que habia sido apedreado, no crucificado, me extraño ver que era un muñeco. asi como el Ken de la Barbie...en forma de Jesus...y flotando de esa manera..., solo lo mire...no entendi....

Me hubiese gustado recordar que tanto me decia ese viejo sabio...era de estatura muy pequeña...parecia un gnomo....y me dijo tantas cosas que segun el, me ayudarian, no recuerdo que me haya dicho...con "palabras" que me ayudarian...solo lo percibi....sensaciones surrealistas que solo pueden entenderse atravesando el umbral de los sueños....

entonces esta tarde..leyendo " La Danza de la realidad" de Jodorowsky, llego a leer una parte que el dedica ampliamente a hablar sobre sus experiencias oniricas....y recorde de inmediato...cuando hace como un año...tuve uno de los sueños mas raros que hoy dia esta en mi Top Ten....

un Apartamento como en 3D de computador..en el que yo caminaba y sabia que era un sueño..., me encantaba saberlo y hacer cosas en el...y una voz en Off me decia

" Esta es tu casa?" le dije : NO
" Son tus muebles?" Le dije NO

" ves? es TU SUEÑO, manejalo, haz lo que quieras" entonces empeze como magia a recrear cosas...creaba habitaciones...creaba floreros....y cambiaba de color el piso..., lo hice como un piso de ajedres..., tome el florero entre mis manos...y pódia sentirlo absolutamente...todo era extremadamente real...totalmente sensitivo...no podia yo creer que era un sueño comandado por mi.....!! fue una experiencia increible.

Hoy mi amigo Carlos me cuenta que soño conmigo.....entonces quise saber que soño....

y concluyo.....el mudo maravilloso de los sueños..hoy me llama..de mil formas.....

Ansio dormir esta noche y saber que nuevo mundo atravesare...

Por cierto ayer en la tarde haciendome Reiki, en un estado de extraña meditacion...sueño...y vigilia. vi flotar en un espacio negro...una angila gigante, a la cual se le vian las costillas....no supe...que significa..., enseguida abri los ojos...y segui con el siguiente chakra....

Majestuoso mundo de los sueños...donde morfeo abraza y seduce sin moral, etica ni estructura....

Irreal.....una cortina de flores bizarras que nos deja entrever lo que hay al otro lado del velo...




viernes, junio 05, 2009

Vivir Despeinada.......!!!


VIVIR DESPEINADA

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine,
por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco. Definitivamente loco…
Lo rico, engorda.  Lo lindo sale caro.
El sol que ilumina tu rostro arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer  el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar,  volar, correr,  meterte  en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar  hasta que  dudes  si fue buena idea ponerte tacones altos esa
noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que siempre que nos veamos
yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que
estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley  de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer
que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa,
que la que elija no subirse..

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable,
peinada y planchadita  por  dentro  y por fuera.
El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia:
Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza,
come  sano, camina derechita, ponte seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero
¿cuando me van a dar la orden de ser feliz?
Acaso no se dan cuenta que para lucir linda,
me debo de sentir linda…
¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo,
vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza,
Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta,
Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre,
Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda,
Admira el paisaje, Disfruta,

y sobre  todo, deja  que la vida te despeine!!!!

Lo peor que puede pasarte es  que, sonriendo frente al espejo, te tengas
que volver a peinar

domingo, mayo 31, 2009

Prohibir



.."Más tarde comprendí que
las enfermedades no son nuestras sino de aquel que creemos
ser. Se alcanza la salud venciendo las prohibiciones,
saliéndonos de caminos que no nos pertenecen, dejando de
perseguir ideales impuestos, hasta llegar a ser uno mismo."

Alejandro Jodorowsky

" La danza de la realidad"

martes, mayo 26, 2009

Sanador....


"Estoy aquí únicamente para ser útil.
Estoy aquí en representación
de Áquel que me envió.
Sin preocuparme 
por lo que debo decir y/o hacer,
pues Áquel que me envió me guiará. 
Me siento satisfecha de estar
donde quiera 
que Él deseé
porque sé 
que Él estará conmigo.
Sanaré a medida
que le permita enseñarme a sanar."

Oracion del Sanador

domingo, mayo 24, 2009

Te Amare...




Con la paz de las montañas te amaré
Con locura y equilibrio te amaré
Con la rabia de mis años
Como me enseñaste a ser
Con un grito en carne viva te amaré

En silencio y en secreto te amaré
Arriesgando en lo prohibido te amaré
En lo falso y en lo cierto
Con el corazón abierto
Por ser algo no perfecto te amaré

Te amare te amare
Como no esta permitido
Te amare te amare
Como nunca ha sabido
Porque así lo he decidido te amaré

Por ponerte algun ejemplo te dire
Que aunque tengas manos frias te amare
Con tu mala ortografia
Y tu no saber perder
Con defectos y manias te amare

Te amare te amare
Porque fuiste algo importante
Te amare te amare
Cuando ya no estes presente
A pesar de todo siempre
Te amare

Al caer de cada noche esperare
A que seas luna llena y te amaré
Y a pesar de todos estos
En señal de lo que fue
Seguirás cerca y muy dentro
Te amare

Te amare te amare
A golpe de recuerdos
Te amare te amare
Hasta el último momento
Seguirás cerca y muy dentro

A pesar de todo siempre
Te amare.

Miguel Bose

sábado, mayo 23, 2009

Dar?

"Dar solamente aquello que te sobra nunca fue compartir, sino dar limosna amor...., si no lo sabes tu, te lo digo yo"

Corazon Partio
Alejandro Sanz

miércoles, mayo 20, 2009

Mas alla de la ilusion...XX


"Al ser reconocida en mi esencia y amada en mi aparente dualidad puedo escuchar la llamada angelical de una nueva consciencia. Una fuerza desafiante a la muerte actúa en mi vida. Esta llamada ha de ser atendida. Me hace renacer con un ser nuevo. Quizás me ayude el recordar la forma en la que viví mi nacimiento. Reconocer si fui deseado, y no juzgado por mi esencia. Apelar a los seres interiores que me reciben como un ser humano renacido y divino. Es el nacimiento del “Hombre Cósmico”. 

Rosa Cobos Asteguieta. 
Bilbao 2005 

martes, mayo 19, 2009

"El aire del agua"


Tus miembros van desplegando a tu alrededor unas sábanas verdes
Y el mundo exterior
Hecho de puntos
No funciona ya las praderas han desteñido los días los campanarios se reúnen
Y el Puzzle social
Entregó su última combinación
Todavía esta mañana esas sábanas fueron apartadas hicieron vela contigo de un lecho prismático
En el castillo revuelto del sauce de ojos de lama
Para el cual con la cabeza abajo
Partí en otro tiempo
Sábanas almendra de mi vida
Cuando te vas el cobre de Venus
Inerva la hoja resbaladiza y sin bordes
Tu gran ala líquida
Se agita entre el canto de las vidrieras

Andre Breton
De "El aire del agua"

lunes, mayo 18, 2009

Entre tuercas, mensajes y que hice yo?


Resulto ser que me paso tipo película...de los 70, 80....que se me rompe una tubería...el viernes llego a casa...agotada...y veo el rio...inmenso de agua saliendo por el baño de huespedes de mi apartamentico....( Es que yo digo baño de huespedes y pareciera que vivo en una mansión de 10 Habitaciones con mucamas y mayordomos...jajajajajajaj) Huéspedes, suena bonito.

Total..que a eso de las 7:30 PM, veo en mi nevera un papelito que tenia el cell de un sr. que sabe de construccion...que realizo unos trabajos en el apartamentico de arriba..de mi vecindad.....me dio el cell por si alguna vez se me ofrecía algo.....y salgo yo a enviarle un mensaje...

Pequeña Flor: " Sr. XXXX, como esta? es la Muchacha que vive en...., sera que puede venir mañana que tengo una emergencia de plomería?"

Sr. XXXX :" Si claro, corazón mañana estoy ahí"

Pequeña Flor:" Me disculpa la hora, pero es que se me inundo el cuarto, si viene seguro?"

Sr. XXXX: " Si claro cielo, es mas yo mismo voy y le seco el cuarto. NO mentira. es jugando. Mañana voy"

Pequeña flor: ( Perro!..esto esta de muy mi amor...y de mucha melcocha) ( Jajajajajaja te recordé a ti que ODIAS que diga la palabra Melcocha) Esto fue un paréntesis informativo.


Al dia siguiente...estaba yo a la espera...del Sr. Le mande un mensaje de que viniera temprano. pues yo debia salir a casa de mi Madre.

Y dale con el mi amor...y el mi cielo....Dios!!!!!! 

Total que de tan puntualisimo llego media hora antes de lo acordado.

Por alguna razón...me daba muchiiiiiisima risa, saber que eso era la propia escena....del plomero que quiere enamorar a la sra toda erótica que lo llama para arreglar el lavaplatos.

Pero..ni yo me puse erótica, ni era el lavaplatos...ni era ese el tema. lo mio era pura necesidad.

Pero es que si me daba risa....es como la tipica escena de la vecina pidiéndole a la otra vecina una tacita de azúcar tan demasiado trilladas....en cine y novelas...y como mi mente es tan creativa me causaba tantísima gracia..que en fin.

Total yo toda circunspecta llego, y le digo el lio...del baño..total eran unas tuercas dañadas...me dijo que había que comprarlas...le dije: " Ok, Vamos, usted tiene carro?"

" No"...." Ok vamos en el mio a la tienda" total que nos fuimos y yo callllaaaaaaaaaaaada.

Entramos a la famosa tienda por departamento y lo primero que hizo cual caballero fue decirme que si quería un jugo, refresco o algo. Me compro un refresco.

y nos pusimos a ir a recorrer para comprar las fulanas tuercas...y una llave de arresto. ( Arresto! porque les pondrán nombres ridículos a algunas cosas?) :D

compramos y en el camino empieza la preguntadera....

"!y usted es casada? "y porque vive tan sola? :S " Y usted no sale?" " Ud esta muy joven" :S
:S :S :S

Diossssssssssss!....empiezo yo a incomodarme!....y a responder muy cordial y diplomaticamente...y girando el temita.

Total que me dice..." Pero ud me llama y salimos...SIN COMPROMISO! No crea que es para nada malo...no piense mal, a mi me gusta tener muchos amigos, Sanamente, sanamente"

" Porque es que las mujeres siempre piensan mal"

Y yo casi que..." Buehhhh, Este...a mi me gusta salir SOLA"......mire y sera fácil montar esa llave?"....

Llegamos y reparo la avería. ( Gracias a Diossssssssssssssss), y al despedirse me dice que no me va acobrar nada. que no fue nada lo que hizo.

Le dije : " Como que no me va a cobrar?¡??, es su trabajo" y le di el dinero..que se rehusaba a aceptar....

Total salgo de ese trance del aguacero y de las puyitas del muchacho.

En la nochecita empieza el celular " Beep"....

Mensaje de: XXXXX

" Que la Luna el sol y las estrellass..y los angeles y el cielo.....y bla, bla...bla" ( Mensajitos de cadena)......y al final. FELIZ NOCHE. Diosss


Cabe destacar que no me gustan. porque me parecen muyyy dulces para mi gusto.

No respondi.

Al rato....

" Que Dios...y la vida te Iluminen...y el camino..y las estrellas y el sol.....y bla,bla...bla"....Otro mensajito cadena.


Tuve la osadia de escribirle " Amen. Gracias" Diosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

me ha enviado un total de....13 mensajes del sábado hasta hoy.

Entre ellos uno que dice " Sabes?, te he pensado mucho" SUSTO, lanze el celular a la cama....Dios....que es eso. si yo lo que hice fue pedirle que arreglara el baño :S

Uno de los mensajes me acaba de llegar mientras escribo este post.

El Sr. XXXX es excelente plomero constructor y afines.

pero......

No dejo de pensar en mi filosofica frase

" Porque estas vainas me pasan a mi? " :D




jueves, mayo 14, 2009

Me danzo la realidad


Hoy es un día mágico......

Bien mi amado AJ lo sabe...estaba recién levantada, con los ojos aun borrosos por el breve camino de la cama a la pantalla de mi laptop...cuando vi su nombre...y dije: No!...y lo abrí...en actitud...de debe ser un acuse de recibo...

No puedo describir como me sonó mi nombre en sus lineas.. le puse sonido en mi cabeza..y era musica...anoche...a la hora que canta y llora el perro del vecino..que solo se oía el aburrido ruido que hace el ventilador...a la media luz de mi lampara japonesa...le escribí....y si que sentí algo en el estomago...y declare firme que la realidad me podía danzar y que pudiera yo ser el correo mil...que pudiese algún día abrir...al menos abrirlo me hacia sentir una sensacion de plenitud,...hice lo que sentí....eso es el mayor placer....

Al fondo se oia el vals de Amelie...y yo envuelta en mi feminidad y dentro de mi bata de seda azul me senti...plena...le di click...y me senté en la cama con una sonrisa...y pensé , la vida si que es bella...como la gente no lo ve...o lo  ve poco..porque tanta miopía?

Bueno hay días como ayer y hoy que la vida la siento palpitar en las venas...y viene aromatizada , otros dias..la rabia me carcome...el estomago....pero siempre, guardo el mismo respeto, la misma solemnidad por la vida...bien sea perfumada..o palpitante...o sangrando por las heridas....

La vida es vivir como dice Osho...la vida de esta sucediendo...no queda otra....es un pulso...un valle y una cima...un orgasmo...y un desprendimiento....

Me danzo la realidad mi amado AJ.

Un honor que haya pisado este lugar......


martes, mayo 12, 2009

Tengo ganas de decir lo que pienso.


-¡Tengo ganas de decir lo que pienso!

-Pero si lo digo van a saber lo que yo pienso…y entonces me van a encontrar distinto porque ¡nadie dice lo que piensa!

-¡Hay que quedarse callado! Si no, uno se convierte en alguien “diferente” y es aislado…

-A nadie le gusta la gente rara…Los que piensan son culpables de todos los desórdenes porque siempre quieren cambiarlo todo

-¡Los que piensan son enemigos de los que obedecen y todos tenemos que obedecer!

-¡Mejor me haré el tonto y me dedicaré a odiar en silencio!

-¡Que no vaya a venir alguien a decir lo que piensa: Si yo me tengo que callar, la ley es que todos se callen!

-Hay que meter en la cárcel a todos los que se atrevan a expresar lo que piensan…


Fabulas Panicas.

Alejandro Jodorowsky

lunes, mayo 11, 2009

Eran dos ....





Aquel lenguaje soez se le escurria por las piernas hasta llegar al "centro del mundo", el calor sofocante con la media luz verde azulada parecia salir de un cuento raro...el sonido del agua cercana, las prescencias acechantes escondidas a tras luz....seguian hungiendo la piel...de aquel ardor nocturno....humedo..agotador...excentrico.

una hora o dos...el reloj que parece detenerse en medio de la escondidas ganas de la retirada...el aura del aquel recinto sacro santo y endemoniado.....impregnaba de olores....y texturas las alas rojas....de la crisalida a punto de reventar...era otro mundo un mundo paralelo enajenado...y feliz.

Carnivoro....mordiente....punzante,....galopante....incisivo...y en los primeros instantes, intimidante...

Eran dos que de repente se volvieron uno..sin darse cuenta...en medio de la media luz verde azulada...entre palabras al aire....que se salian como lava de un volcan...sin importar lo que tocaran,....

Eran dos que de repente en ese mundo paralelo y magico se volvieron uno.


jueves, mayo 07, 2009

Me gustan...



Me gustan las cosas sencillas y diáfanas...

como por ejemplo, cada noche ver la sombra de las ramas del árbol mecerse suavemente, reflejandose en la pared....

Es como si me arruyaran....la mirada...canción de cuna a mi conciencia....


Me gusto llegar del viaje y encontrar que mi casa estaba linda...que había una flor hermosa que adornaba la virgen, que mis caracoles ya tenían su comida...que mi cama estaba tendida...que las manos de mi mami...pasaron por allí como un ángel....dejando su estela..., sus huellas..., su orden, y su palabrerio...seguramente diciendo...." Esta si es desordenada, dios Mio!!! " jajajaja.

Fue tan lindo ver esa orquídea sobre la repisa de madera...y fue mas lindo,..enviarte un mensaje para darte las gracias...y recibir  un " Dios te Bendiga".

Me gustan las cosas sencillas y diáfanas....como tu voz esta tarde,....como el abrazo y las lágrimas de los buenos amigos....

Como reír hasta llorar,....como salir descalza a oir los grillos...y volver a mirar las ramas moverse...disfrutar del frío nocturno y a lo lejos las risas y el sonar de los vasos de vidrio....

Me gusta dejarme llevar por el agua caliente de la ducha...oler el enjabonado aroma de limón...y sentir la espuma,...escuchar como caen las gotas infinitas en las baldosas....mirar el humeante vapor del agua...casi hirviente....

me gusta arroparme...apagar la luz...y volver a soñar en la estrategia para ser feliz que usare mañana...mirando de nuevo las ramas mecerse sobre la pared grisacea...

Wow como me gustan las cosas sencillas...y diáfanas



domingo, mayo 03, 2009

Rompi el hechizo...


Hechizos urbanos...ya no de dioses malignos y sacrificios sangrientos, ni animales..ni velas encendidas...nada de eso...

Pero de igual riesgo emocional...no niego que sentia como algo en el estomago...y sudaba, aunque el dia esta frio y lluvioso...me secaba la frente, y respiraba hondo..como quien dice...ya saldre de esto en unos minutos.

Anoche subitamente se quemo mi bombillo...si, ese que me da luz hermosa , el de mi lampara japonesa de mi mesita de noche....wow..la luz esa que me encanta no estaba, y con lo que me revienta mirar la TV, con las luces apagadas...o sea..solo la habitacion alumbrada de la azulosa luz del TV....espantosa..no se porque..jamas me ha gustado....asi me cocine del calor tengo que encender la luz tenue de una lampara....y la luz debe ser amarilla...no esa blanca que parece de hospital....

Entonces pense..esto no lo quiiero ni un dia mas...mañana sea como sea voy y compro el bombillo...y se me salta en el estomago la mariposa...porque resulta que solo hay tres lugares en la ciudad que es la benduta tienda especializada en luces...que sepa yo..que los venden...

Aja...y mañana es Domingo..es decir...el unico lugar donde lo puedo comprar mañana es alli...en el bendito centro comercial que miles de veces me camine contigo...de la mano...o peleados...comiendo cotufas...con animos de cine de domingo..mirando tiendas....para llegar a casa de noche a hacer el amor....

ese lugar que no habia yo regresado en casi dos años..pues guardaba momentos unicos contigo....mi memoria olfativa recordaba hasta el caracteristico olor de aire acondicionado, ropa nueva...refresco...y cotufas....de aquel lugar.

En fin..por algo se me tuvo que quemar el bendito bombillo..acepte el reto...tenia que romper el hechizo.....tenia que afrontar la realidad de los recuerdos...tenia que ser valiente. total. no es nada..eso solo esta en mi " mente" que asocia lugares, aromas y momentos.

di mil vueltas y me puse mil esxcusas para no ir..., esta lloviendo, tengo sueño., no es urgente., lo compro en otro lugar, tengo que lavar.....

No....me di un baño....y sali...luego de tomarme un cafe para darme fuerzas.

tenia que salir rapido de eso..lo que me motivaba a irme rapido y regresar y punto.

dije..
.estacionare mi carro en la puerta mas cercana posible de la tienda...para no tener que deambular por toda la inmensidad del centro comercial....y desandar esos pasos.

mmm no me fue posible...estaba atiborrado de carros y en el puesto que pude me estacione...muy cerca por cierto del lugar donde siempre siempre,...me estacionaba cuando iba contigo.

y pense..mientras daba vueltas buscando....

Que de peleas estupidas tuvimos porque nunca te gustaba donde yo queria estacionar. pues tu apenas veias un puesto libre querias hacerlo y yo no...jajajaja., yo era exquisita, y siempre queria estacionar donde me gustara mas...., espacio abierto.... no en medio de dos carros...a la orilla de la cerca....en fin. siempre yo con mis excentricidades sin sentido.

entonces disfrute estacionarme donde se me diera la gana....pero..eso si...lejitos de donde quise. entonces eso era como decirme a mi misma...ves lo bueno de venir sola?...y a ver si eso me mataba la nostalgia...asi como los antibioticos.

me toco entrar,..y justo la tienda era al otro lado de donde estacione..., es decir tenia que atravesar de punta a punta el centro comercial.

Diosssss, como me moleste.

camine herguida...mire la gente., sentada comiendo en familia..los niños....las risas...el olor...

y empeze a hablarme mentalmente a mi misma....y decirme

La vida no es un centro comercial.., ni ir al cine..ni comer en un restaurant distinto. es otra cosa..porque carajo extrañas esto? porque duele? eso no es vivir.

entonces atravese mas serena aquella plaza central...llegue a la tienda..ya mejor...y pedi el bombillo...con toda calma.., ya para que el apuro?...ya estaba ahi....tenia que asumirlo.

sali...y me provoco comprar cotufas...para ver mis peliculas en DVD...esa tienda si que me hizo cosquillas las entrañas...sali y valientemente dije. me provoca un cafe cremoso...

entonces vi las lindas mesitas....y dije. me lo tomo aqui, porque no????, que tortura estar mas tiempo..pero de repente senti ganas, ganas...de darle la cara a eso...y obligarme a sentarme ahi...para darme cuenta que la vida sigue..., que no pasa nada...que el hechizo de no regresar mas estaba roto. que yo podia, luego de hoy...regresar una y otra vez..sin pensar en....

"La ultima vez que vine fue con el...o hicimos tal cosa" NO!!! ya no.......que maravilla...

puedo regresar y asociarlo con el cafe en las mesitas....del bombillo...y la lluvia.

El hombre necesita la metafora...si...el hombre requiere algo que lo saque de su letargo....de sus miedos.....y de sus estupidos apegos....

Bendito dia..., ya regrese...ya sali de aquel lugar.......la vida sigue....la vida me sigue sucediendo...

El hechizo esta roto.

Las mariposas de la nostalgia ya volaron de mi.

Bendito bombillo quemado anoche...eslabon cotidiano, que me llevo a la montaña sagrada de mis miedos, para convertirlos en luz de mi lampara japonesa.