domingo, noviembre 14, 2010

¿Cuántas noches me quedan de dormir sin ti?




—¿Cuántas noches me quedan de dormir sin ti?

Después me dice:

—Estoy disfrutando de la experiencia de enamorarme de ti, cariño. Me parece muy natural, como si fuese
algo que me pasa cada dos semanas, cuando llevo treinta años sin sentir esto por nadie.

Como yo no estoy todavía en el reino del amor, carraspera y le recuerdo que me marcho dentro de unos
meses. Pero eso le da igual. Me dice:

—Puede que esto sea una bobada sudamericana, pero quiero que entiendas, cariño, que por ti estoy hasta
dispuesto a sufrir. Aunque vengan malos tiempos, los acepto, a cambio del placer de estar contigo ahora.
Vamos a disfrutar de este momento. Es maravilloso.

—Mira, tiene gracia —le digo—. Pero antes de conocerte me había planteado la posibilidad de quedarme
sola y sin sexo para siempre.

Me planteaba llevar una vida de contemplación espiritual...

—Pues contempla esto, cariño —me contesta y empieza a detallarme con meticulosa llaneza lo primero, lo segundo, lo tercero, lo cuarto y lo quinto que me va a hacer cuando me tenga a su lado en la cama otra vez. Me alejo del teléfono con las rodillas un poco flojas, divertida y sorprendida ante este arrebato de
pasión.

"Comer, Rezar, Amar"

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