sábado, marzo 06, 2010

Canción africana


Canción africana

Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan
hasta que aparece la canción del niño.

Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa
su particularidad, unicidad y propósito.

Las mujeres entonan esta canción y la cantan en voz alta.
Luego retornan a la tribu y se la enseñan a los demás.

Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción.
Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción. Cuando se inicia como adulto la gente se junta nuevamente y
canta su canción.

Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción. Finalmente cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento,
le cantan su canción, para acompañarlo en su transición.

En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento de su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, lo llevan al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor, entonces… le cantan su canción.

La tribu reconoce que la corrección de las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de la propia identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros.
Tus amigos reconocen tu canción y la cantan cuando la olvidaste.

Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes ni la oscuras imágenes que muestras a los demás.
Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo;
tu totalidad cuando estás quebrado;
tu inocencia cuando te sientes culpable y
tu propósito cuando estás confundido.

Tolba Phanem


1 comentario:

Al dijo...

Gracias a Dios, a la Vida, a La Tierra... por mis abuelas, por mi hermana, por ser hijo y haber sido parido, por ser esposo y ayudar a dar vida.
A esa Madre Tierra que llora y me hace estremecer... como si viera a la mía llorar, cuando se queja y nos hace sentir su dolor, cuando su queja estalla en terremoto, luego de que tantas veces lastimamos su piel, su corteza, despreciando lo mucho que evolucionó hasta hoy y los millones de años que lleva cobijando nuestra propia raza y evolución.
Si es aceptada mi disculpa por no poder hacer más, por no minimizar su dolor, si sirve el poco o mucho esfuerzo de buena voluntad de mis ancestros, sumando el propio y el de mi descendencia, me sentiré mejor.
Seguramente nos reconfortaría escuchar esa canción que nos cantaba nuestra madre, es intuitiva e instintiva, esa canción que todas las madres en algún momento cantan a ese hijo que viene, no importa el autor... el tono, la voz, el amor y la energía con la dedicación es lo que cuenta.
También nuestra Madre Tierra nos canta, y solo al alejarnos del ruido de las grandes ciudades se escucha, adentrados en el mar vasto e inmenso, en la noche de luna y estrellas, en la cima de un cerro, en medio del bosque, en el viento del desierto o en los hielos y la nieve... incluso bajo el agua en un fondo marino, son como los temas de un CD, de un disco, de un cassette, de un longplay… por comparar con algo.
Distintos Temas, la misma Autora, variadas Orquestas.