domingo, diciembre 02, 2012


Cierto, esa sensación incomoda donde nos mareamos y las piernas nos tambalean
donde queremos salir corriendo hacia atrás  justo hacia atrás  un paso en retroceso, porque ser feliz, da mucho susto, porque ser feliz esta vinculado con lo nuevo, lo desconocido, el riesgo de hacer algo distinto,
en cambio la estabilidad nos ofrece eso, aquello que esta inmóvil  quieto, silencioso y que nos invita a no vivir, nos ancla a un destino que la final se pudre, en un espacio donde si, lo conocemos todo, sabemos donde esta la mantequilla y que es lo que se come los viernes, el sofá tiene la presencia honda de nuestro trasero inerte haciendo zapping frenético frente al tv que nos hipnotiza  nos hace creer que esa vida que vemos ahí  es la nuestra, nos hace olvidar que no tenemos valor de saltar al vacío porque queremos el puente ya hecho, no queremos realizar el esfuerzo que supone, hacer el camino, caminando,  a cada paso, y un paso a la vez, queremos ver por donde "tenemos" que caminar y de paso, ver un letrero al final que dice
"Este es tu lugar"....el tema es que el letrero no aparece jamas, hasta que no caminemos en el vacio

Entonces ese vértigo invasor nos moviliza, bienaventurados los que siempre se atreven a saltar con mariposas en el estomago, aquel que cierra los ojos,  salta y permite que el aire frio de la vida, le de en la cara, le mueva los cabellos y lo saque de aquel sofá...

Me lanzo!