domingo, agosto 19, 2012

De princesas y otros demonios...

Ella sabia que con el, el palpitar era una fiesta, el corazón se hacia melodía..., ella se volvía tan princesa que en vez de sudor, a ella le brotaban perlas....

Sin embargo, los pasos se oyeron hoy de forma distinta, eran los pasos lentos de un asesino acechante..., lo único que se podía oír era su jadeante respiración, la de ella, agitada, ya con el corazón acelerado pero no de amor, sino de miedo....

El era otro, había un silencio distinto, los pasos se detuvieron, quizá fue en el instante en que el puso pausa en su andar para arrepentirse por cinco segundos de romperle el corazón a ella a latigazos...los pasos se comenzaron a escuchar de nuevo, aquel pasillo se volvía eterno, cada paso era como un cronometro que iba en cuenta regresiva para llevarla a ella a un final terrorífico, una silla electrica emocional, una inyección letal con alto contenido de decepción en cantidades mortales, una horca que ahogaría al corazón mas enamorado, asfixiada ya de pánico, ella sabia que ese era su fin.

Los pasos continuaron por el largo pasillo, del otro lado el aceleraba el paso, de un portazo abrio la puerta de madera avejentada, no había nadie, la princesa se habia escapado, prefiriro abandonarle antes de experimentar la cruel sensación de ser abandonada, ella se lanzo al vacio y cayo en un rosal lleno de espinas, se sacudió el vaporoso vestido roto, se limpio las lagrimas y salio corriendo descalza para no regresar jamas, el llevaba un ramo de rosas rojas en la mano izquierda y un anillo de compromiso en la mano derecha, cayo de rodillas aquel hombre vacio y solo, en el corazón de aquel hombre podía leerse un letrero gigante

" Realmente yo te amaba"

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